Observadores electorales nacionales trabajaron voluntariamente porque creen en la democracia

Hora: 04:19 pm

En algunos casos no tienen más de 19 años, pero su deseo de contribuir para una mayor consolidación de la democracia en Bolivia es lo suficientemente grande como para estar al lado de una mesa de votación durante ocho o más horas hasta que todos los ciudadanos de la misma hayan votado. Ellos son los observadores electorales nacionales de Bolivia Transparente, quienes, en un número mayor a las 3.000 personas, vigilaron la jornada electoral de este domingo 10 de agosto del Referéndum Revocatorio de Presidente, Vicepresidente y ocho prefectos.
A ellos, BOLIVIA LES AGRADECE, porque sin cobrar un salario por su trabajo, dieron todo de sí porque creen en la democracia y están seguros de que los jóvenes no sólo son el futuro, sino el presente del país. Así lo reflejan las historias que este domingo recogimos de algunos observadores electorales nacionales de Bolivia Transparente que observaron mesas en la ciudad de La Paz: Andrea Durán Argote, José Pavel Barrientos, Vanessa Vera Agramont, Sergio Salazar, Mariela Alvarez y Guisela Achá.

1) Observadora Andrea Durán: “Seré los ojos de los bolivianos”
Andrea Durán Argote, de 19 años, se levantó este domingo con un claro objetivo: “Yo voy a ser los ojos de las personas en el control de mesas y recuento de los votos. Voy a velar porque todo sea transparente y que se haga escuchar lo que el pueblo ha decidido”.
Esta joven, estudiante de Psicología de la UMSA, forma parte de más de 3.000 observadores ciudadanos electorales voluntarios desplegados en todo el país por la organización Bolivia Transparente.
A diferencia de un domingo cualquiera, Andrea saltó de su cama a las 06.00 en punto de la mañana; se puso su ponchillo gris; se colgó su bolsón del mismo color (uniforme que caracteriza a los observadores de Bolivia Transparente) y salió rumbo a la unidad educativa Nazario Pardo Valle, en la zona de Sopocachi de la ciudad de La Paz, para apostarse en la mesa 24541 donde, a partir de las 07.30, evidenció la llegada de las papeletas, la organización de los jurados y la apertura del sufragio. “Hasta el mediodía, sin novedad, todo dentro de lo normal”.
Si bien su trabajo sólo debe ser de ocho horas, entre las 08.00 y 16.00, Andrea estaba dispuesta a quedarse un poco más. “Siempre hay personas que vienen a último momento; las esperaremos, luego me quedaré para ver el recuento de votos y reportar este informe a mi central”.
Bolivia Transparente contó este domingo con dos Call Center, uno en La Paz y otro en Santa Cruz, donde este domingo recibió los reportes de sus más de 3.000 veedores. Esto le permitió al consorcio dar un primer informe antes de las 11.00 a.m.
En la misma escuela, en la mesa 1791055, estaba el estudiante de la carrera de Historia, José Pavel Barrientos (22), quien se enroló como observador ciudadano para “palpar lo que es el proceso de elección y sufragio y también colaborar. Para mí es como un servicio”.

2) Vanessa Vera: “Mi misión es velar por la legalidad”
A las 09.00 de la mañana, cuando el frío invernal aún se hacía sentir en el centro paceño, largas filas de personas se advertían en la unidad educativa Cuba, de la zona de San Pedro de la ciudad de La Paz. “Sucede que se atrasaron los vocales de dos mesas; se retrasó la apertura del sufragio y ahora la gente hace cola”, comentó Vanessa Vera Agramont (20), estudiante de Ingeniería y observadora de Bolivia Transparente.
Apostada en la mesa 1017 y mientras observaba el sufragio de una larga hilera de policías, monjas y civiles, Vanessa contó que decidió participar como veedora en el Referéndum Revocatorio luego de recibir la invitación de una compañera de la universidad: “Hay que ver que todo sea transparente y no haya injerencia. Quiero ser parte de la construcción de una nueva Bolivia democrática, que respete las diferentes opiniones. Espero que el país mejore, que todos quedemos conformes y vivamos en paz”.
El consorcio Bolivia Transparente, conformado por 11 organizaciones de la sociedad civil asentadas en todas las capitales de departamento, también cuenta con observadores coordinadores que controlan el trabajo de los veedores. Sergio Salazar, de 22 años, es uno de ellos. Es estudiante de Derecho y considera que los jóvenes no son el futuro de Bolivia, sino “el presente. Por eso mi participación es un pequeño aporte al país en un proceso coyuntural que tiene tanto choque y polémica. Creo que es un buen momento para poder ayudar y colaborar en algo”.
Luego de ese breve contacto, Sergio continuó con su periplo. Aún debía ir a todos los establecimientos del centro paceño y de la zona Sur, también debía ocuparse de distribuir el refrigerio a los veedores.

3) Mariela Alvarez: “Quiero aportar a mi país”

“Aunque no nos pagan, quiero participar en este proceso para aportar a mi país y colaborar con la democracia”, comentó Mariela Alvarez (28), quien observó este domingo la mesa 20725 de la unidad educativa Juan Herschel de Obrajes.
“Espero que al final de la jornada se confirme de que sí existe democracia, que todos somos libres de votar, que todos son capaces de elegir al candidato que consideran mejor”, opinó esta estudiante de Derecho, quien recibió una capacitación de tres días por parte de las organizaciones de la sociedad civil que forman parte de Bolivia Transparente.
La premisa de estos cursos es que los veedores ciudadanos no se involucran para nada en el proceso, sólo observan, y si acaso advierten alguna irregularidad deben reportarla en el informe que envían al Call Center, relató Guisela Achá (20), veedora de la mesa 4451 en el Liceo La Paz.

Fuente: Bolivia Transparente

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